Julio sin plástico

Julio sin plástico en Destino Sostenible

Julio: Un mes en que nos replanteamos nuestro consumo de productos plásticos.

Más conciencia, menos plástico.

Como seguramente muchos saben, la iniciativa Plastic free july, también conocido como Julio sin plástico es un movimiento que apunta a reducir nuestro consumo de plásticos de un solo uso. Esta propuesta comenzó en Australia en el año 2011, y tiene cada vez más adeptos a nivel internacional.

Cada año. del 1 al 31 de julio, distintas empresas, grupos ambientalistas, y personas que de forma individual deciden adoptar cambios hacia un consumo más sostenible se suman a este movimiento; ya sea siguiendo consignas propuestas por ONGs, compartiendo contenido en redes, o simplemente tomando conciencia de su consumo y reemplazando plásticos por alternativas más sostenibles.

En las redes sociales de Destino Sostenible (el punto de acopio que funciona en las instalaciones de Solución Verde), estuvimos difundiendo contenido y consejos para fomentar la reducción del uso de plásticos desechables a lo largo de todo el mes. Hoy queremos contarte un poco más sobre esta propuesta y nuestra experiencia con ella.

¿Cómo surgió Julio sin plástico?

Todo comenzó en Australia en 2011, con una iniciativa de Rebecca Prince-Ruiz, fundadora de la ONG Plastic Free Foundation. Mientras estaba visitando una planta de reciclaje, Rebecca se dio cuenta de que nuestros sistemas de reciclaje no alcanzan para resolver el problema del plástico. Ella se convenció de que era necesario dar un paso más y modificar nuestro consumo, al ver la cantidad de basura plástica y la complejidad de separación, clasificación, transporte, etc. de la misma. Por este motivo, decidió dar inicio al movimiento Plastic Free July, el cual se ha vuelto internacional.

Como hemos hablado en artículos anteriores, este residuo tiene muchas características que lo hacen particularmente difícil de reciclar (te recomendamos leer nuestro post sobre las dificultades de reciclar plásticos). Su perdurabilidad, la complejidad de su clasificación y la enorme oferta y demanda de productos y embalajes plásticos en el mercado hacen que el problema del plástico sea verdaderamente preocupante.

No es de extrañarse que unos años después, gracias a la repercusión de este movimiento “anti-plásticos”, se dieran las condiciones para conformar la Plastic Free Foundation en 2017.

origen de julio sin plástico

Variedad de propuestas

Si bien este movimiento está vinculado a una ONG en concreto, y esta fundación tiene una propuesta respecto de cómo participar de este mes sin plásticos, lo sierto es que la difusión de esta iniciativa dio lugar a un gran abanico de posibilidades. Hoy por hoy, no existe una única forma de sumarse al Plastic free July, sino que distintas organizaciones comparten consignas diversas para abordar este desafío de forma más ordenada. Cada uno puede inspirarse en la que más le guste y, ¿Por qué no? Darle su toque personal.

Este año, por ejemplo, destacamos las propuestas de Unplastify y otra realizada en conjunto por Boicot al plástico y Vivir sin plástico. La mayoría de las propuestas implican consignas o temáticas semanales, incorporando en algunos casos, propuestas de acciones diarias, alineadas con la consigna semanal. A continuación, te compartimos 2 propuestas para julio sin plástico 2021:

Unplastify

Unplastify, propone dejar un plástico de un solo uso por vez. El desafío comenzó el lunes 5, por lo que el 30/6 se plantearon ideas de plásticos que dejar; y en los primeros días de julio se difundieron datos orientados a la toma de conciencia respecto del problema del plástico (por ejemplo, cifras de la cantidad de bolsas plásticas que se usan por día.

El proceso de “desplastificación” está dividido en 3 fases:

  1. Elegir y planificar.
  2. Tomar nota de las dificultades y formas de superarlas.
  3. Reflexionar sobre los logros y beneficios al dejar el plástico elegido.

Cada fase tiene consignas semanales. Por ejemplo, la primera fase implica reflexionar sobre nuestro consumo para elegir a conciencia un plástico que estemos en condiciones de dejar durante 21 días, y definir si lo dejaremos mediante el reemplazo por una alternativa biodegradable, si optaremos por una alternativa reutilizable; o si simplemente dejaremos de usarlo.

Vivir sin plástico en conjunto con Boicot al plástico

En la propuesta de Vivir sin plástico y Boicot al plástico, se dedica los primeros días de julio a la observación y planificación; y las siguientes 4 semanas proponen acciones orientadas a reducir el consumo de plástico en distintas áreas de nuestra vida cotidiana:

  • 5 a 11 de julio: Alimentación.
  • 12 a 18 de julio: Higiene personal.
  • 19 al 25 de julio: Vestimenta.
  • 26 al 31 de julio: Viajes.

En la web de estas dos ONGs hay un descargable de los calendarios semanales para completar con acciones diarias para mejorar nuestra huella ecológica, siguiendo las temáticas semanales.

 

El mismo punto de partida y de llegada

A pesar de las diferencias entre los distintos abordajes, el punto de partida es siempre el mismo: la planificación. “Por default” es muy fácil caer una y otra vez en el uso de plásticos. Observando nuestro entorno es muy fácil darnos cuenta de ello. Para demostrarlo, te proponemos un breve experimento de observación:

Observemos:

Mirá a tu alrededor en este momento. Seguro podés encontrar, en menos de 5 minutos, al menos 10 objetos plásticos en el espacio donde te encontrás. Por ejemplo, yo veo en mi escritorio: folios, una taza reutilizable de plástico, una lapicera, un paquete que llegó del correo envuelto en plástico, y la lista podría seguir.

El segundo paso, después de observar la cantidad de plástico que nos rodea, es hacernos preguntas: ¿Cuánto tiempo de vida útil tienen estos objetos? ¿Qué va a pasar con ellos cuando terminen su vida útil? Nos vamos a dar cuenta de que algunos de estos objetos son más fáciles de reutilizar que otros, y/o tienen una vida útil más larga. El envoltorio de correo va a ir directo a la ecobotella; la taza, en cambio, tiene una vida útil más larga.

Cuestionemos:

Si nos preguntamos “¿De qué material podría ser este objeto si no fuera de plástico?”, notaremos que algunos son más fáciles de reemplazar que otros. Estas respuestas van a traer nuevas preguntas, tales como ¿Vale la pena comprar algo que voy a usar por 20 minutos, para después tirarlo y que esté contaminando el planeta por 450 años? Si la respuesta es no, tengo que pensar una alternativa. Quizás comprar cubiertos descartables plásticos para un evento ya no nos parezca tan buena idea y prefiramos unos biodegradables.

De la misma manera, si usar algo por 10 minutos para que después contamine el planeta por 450 años me parece mala idea, debería resultarme más sencillo decir “No, gracias.” cuando me ofrezcan una pajita de plástico para tomar una bebida o podríamos pensar en adquirir una de acero y llevarla con nosotros. Un razonamiento similar se podría aplicar a muchísimos de los productos plásticos que nos rodean.

Saquemos conclusiones:

Las distintas propuestas de Julio sin plástico apuntan a este tipo de conclusiones: es importante estar atentos y tener un plan B para reemplazar los plásticos descartables en nuestro consumo habitual. A su estilo, cada ONG que organiza su versión de los desafíos para dejar este material, buscan promover la reflexión para impulsar la acción. La toma de conciencia es una poderosa herramienta para impulsar cambios duraderos; y, el objetivo de esta iniciativa es invitarnos a adoptar nuevos hábitos que no terminen el 31 de julio, sino que continúen.

 

Compartir nuestra experiencia

Lo que en la teoría suena lógico, y quizás, a simple vista, fácil de aplicar, a veces no es tan sencillo en la práctica. En el proceso de dejar o reemplazar los plásticos podemos tener múltiples tropiezos; pero es importante no desmotivarse. Para ello, muchas propuestas de desplastificación incluyen momentos de compartir tanto las dificultades y recaídas como los beneficios obtenidos.

Entre algunos integrantes del equipo de Solución Verde y Destino Sostenible, por ejemplo, hicimos una puesta en común, reflexionando sobre nuestro consumo de plásticos, los cambios que nos propusimos implementar y los que nos quedan por hacer.

Estos fueron algunos testimonios que compartimos:
  • “A veces me pasaba que los días que salía con la eco-bolsa a mano, me quedaba sin agua en la botella recargable y tenía que comprar una de un solo uso; o, al revés, tenía agua, pero necesitaba hacer alguna compra inesperada y no me quedaba otra que aceptar una bolsa. Me pasó sobre todo con la compra de algunos alimentos, donde ni te preguntan. Pero estuve más atenta este mes, y más de una vez sí logré evitar plásticos innecesarios.”
  • “Los plásticos de los envíos de compras y pedidos de comida traen siempre mucho plástico, me di cuenta de que muchos de los embalajes se podrían reemplazar o sacar directamente”.
  • “Me puse a pensar en que nunca reviso las etiquetas de la ropa para ver si tiene plástico, podría prestar más atención al impacto ambiental de mi ropa…”
  • “Estoy contenta porque me decidí a comprar shampoo y acondicionador sólido por fin, que es un cambio que venía pateando…”.

 

Visibilizar emprendimientos sostenibles
Entre otras acciones, invitamos a nuestra comunidad a compartir perfiles de pequeños emprendimientos que apuntaran a reducir el consumo de plásticos

 

Siempre hay lugar para mejorar.

En nuestro primer intento de sumarnos a julio sin plástico, nos dimos cuenta de que con un poco más de organización y comunicación interna podríamos haber logrado resultados mucho mejores. Lo bueno, es que, si bien una iniciativa internacional es un buen “empujón” para empezar a hacer cambios, la búsqueda de hábitos más sostenibles de consumo no se termina el 31 de julio.

La idea es seguir realizando pequeños cambios. Proponemos hacer un balance preguntándonos “si hoy fuese 1 de julio, ¿Qué haría diferente durante este desafío ecológico?” e implementar todas esas ideas durante el mes de agosto. Cada nuevo mes es una nueva oportunidad para ser más sostenible.

Nos despedimos del post de hoy con un video:

Te compartimos el video más reciente de nuestro canal de YouTube sobre #JulioSinPlástico. En él compartimos algunos consejos para evitar las recaídas en tu camino de deplastificación:

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